Mostrando entradas con la etiqueta inglés. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta inglés. Mostrar todas las entradas

martes, 21 de abril de 2015

Richard Vaughan, de profesor a empresario de éxito

Richard Vaughan nace en Houston, Texas (Estados Unidos) en 1951. Estudia Lengua española y literatura y Filosofía en Austin. Realizó el tercer año de carrera universitaria en Madrid, país al que regresaría después de licenciarse y donde trabajaría como profesor de inglés. Casado con Fernanda Sangareau, quien también trabaja en su empresa, y con dos hijos. 


En 1975 inició su aventura como profesor particular, desde la esquina de su dormitorio, el inicio de la empresa que montaría posteriormente ofreciendo los servicios de más profesores de inglés, Vaughan Systems.

En la primera etapa de la empresa se dedicó al mundo empresarial, a incluir el dominio del inglés en las empresas y sus trabajadores para después expandir su revolucionario método a los particulares que deseen obtener un buen nivel en el idioma. El método consiste en 3000 horas de inglés más otras actitudes que los profesores inculcan para que el alumno esté siempre cerca del inglés y se empape bien de todos sus trucos.

Actualmente, la empresa tiene 310 profesores, 6500 alumnos y factura alrededor de 11 millones de euros al año.


Posee Vaughan Radio y Vaughan TV, empresas de comunicación donde la programación es un constante contacto con el mundo del inglés, llenos de programas de diferentes niveles de dificultad para que todo el mundo pueda adaptarse a ellos.

Richard Vaughan explica su éxito en #TopCom

El jueves 16 abril se inauguraba en la Facultad de Ciencias de la Información de la UCM las jornadas #TopCom, el ciclo de los mejores comunicadores, organizado por el profesor Arturo Gómez Quijano. El primer invitado de honor fue el revolucionario empresario y profesor de inglés Richard Vaughan.



El estadounidense es conocido por proponer el método Vaughan en España con el objetivo de aprender inglés al invertir 3000 horas. Así, ha demostrado que es capaz de ver las necesidades del mercado y hacer productos destinados a ellas.

Para aprender inglés “hace falta dedicar muchas horas, no existe un milagro”, explicaba Vaughan. Además, señalaba que el éxito es cuestión de actitud y no de aptitud.

A pesar de que el protagonista repitió hasta la saciedad que el método Vaughan no tiene secretos hay que reconocer que el pilar fundamental de su éxito es la comunicación que ha realizado tanto de sus cursos a través de la colaboración con el periódico El Mundo y actualmente ABC, como la promoción de su programa de radio y de televisión.

“El método Vaughan no tiene secretos, se debe a sus profesores”, así ratifica el protagonista su sistema. Asimismo, los docentes de su empresa no pueden tener experiencia en la enseñanza sino que tienen que tener actitudes que enganchen a la gente al reto de aprender inglés.

Richard Vaughan dice tener la fórmula para obtener la felicidad y el éxito, y esa consiste en:

            E (éxito) y F (felicidad) = C (confianza) + H (humildad) + 3t (trabajo)

Este principio se sustenta es la afirmación de que “cuando crees de verdad en algo te conviertes en un excelente comunicador” y también ratifica el pensamiento que el empresario tiene sobre el pesimismo, el cual “no conduce a nada y condena a no ser feliz”.

En este sentido, Vaughan añade que para llegar al destino deseado hay que hacer micro correcciones de los errores que se van cometiendo, la cual es la actitud adecuada ante la vida.

Preguntado por la falta de enseñanza de inglés en la universidad española y en concreto en la facultad donde se impartía el ciclo, Richard Vaughan confiesa que es “intolerable” que los universitarios españoles no expongan ante el público durante la carrera, y si lo hacen es en un porcentaje menor. Así, cree que es necesario un cambio de planteamiento por parte del Ministerio de Educación en los planes académicos.


En concreto, en la materia del inglés advierte de que es mejor buscar la formación en este idioma fuera de la universidad donde la impartan profesionales en la materia y no profesores que no tienen el nivel adecuado. En ese sentido, es preferible un gran conocimiento de la materia que domine el profesor y no que lo pierda al impartirla en inglés.